La denominamos “Nada es cierto, todo está permitido” como insitación a que halla una predisposición de apertura. Tuvo que ver la influencia de Dora García ( artista performática) en su seminario que realizó hace unas semanas, allí nos llevó a pensar que cualquier acto de puesta en común es espacio público. Y que por lo general el espacio público tiene sus reglas y prohibiciones, pues he de aquí que no tanto: el verdadero (o mejor) espacio público se construye por sus usuarios y las puestas en común también se construyen por sus participantes: y nada es cierto, todo está permitido en la nueva creación de esos espacios.
Ahora que nadie venga a hacerse el loco con cualquier disparate diciendo: ” eh! vieja, no era que estaba todo permitido?!” mientras ahorca a su ex-mujer en la pista. Todo estará permitido en cuanto no provoque malestar en el prójimo. Nuestra propuesta tiene que ver con la construcción, con el campo de lo posible, con nuestra percepción, con nuestras convenciones que coartan la libre imaginación. Con bajar la coraza de lo seguro, de la no-comunicación, del temor a lo desconocido.
“because it’s judgment that defeat us” Colonel Kurtz
